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Escrito por Rafael Cancel Miranda   
Viernes, 26 de Mayo de 2017 20:20

eeuu-imperialismo

Hará unos tres años, el notorio Buró Federal de Investigaciones (FBI), me honró llamándome “non-repentant terrorist” (terrorista no arrepentido). Veo que ahora, en la campaña que usan contra ti, y porque representas Patria y Dignidad, conceptos que no caben en su mentalidad, te han otorgado la misma “distinción”. Si de terrorismo vamos a hablar, hablemos de los anglosajones, que en la historia de la humanidad, por siglos han sido los peores.



Podríamos comenzar hablando de los llamados peregrinos inmigrantes y cómo masacraron a los indios para despojarlos de sus tierras. No tardó mucho tiempo para que comenzara la expansión hacia el oeste, a cuyo paso exterminaron tribus completas y se quedaron con sus tierras. Los pocos habitantes nativos que sobrevivieron fueron encerrados en las llamadas reservaciones, donde al día de hoy viven en condiciones precarias muchos de sus descendientes. ¿Saben ustedes cuál es el verdadero origen del día de “Thanksgiving” que tanto se celebra? No fue una cena armoniosa entre “peregrinos” e indios. En realidad se trató de celebrar el exterminio de una tribu completa --hombres, mujeres y niños-- que celebraba la fiesta del maíz en lo que hoy día es el pueblo de Mystic, Connecticut.

De 1846 a 1848 los anglosajones invadieron a México, quemaron villas completas y mataron a miles de mexicanos para robarse la mitad de su territorio, tierras donde hoy ubican, entre otros, los estados de California, Texas, Colorado y Nuevo México.

Esos mismos anglosajones linchaban en el propio Estados Unidos a negros por el único “delito” del color de su piel. Aún en nuestros días, policías asesinan con total impunidad a jóvenes negros. Los hispanos, y los puertorriqueños en particular, no están exentos de la violencia por discrimen racial.

Y en Latinoamérica, ¿a cuántos han asesinado por los intereses de Wall Street? Mencionemos algunos ejemplos. En 1954 el gobierno estadounidense orquestó un golpe militar en Guatemala para derrocar el gobierno de Jacobo Arbenz, que amenazaba con nacionalizar la United Fruit Company. ¿Sabían ustedes que el gobierno de los Estados Unidos realizó experimentos inyectando sífilis a cientos de guatemaltecos de 1946 a 1948?

En 1965 la marina de Guerra estadounidense, bajo órdenes de su presidente Lyndon B. Johnson, mató a más de 8,000 dominicanos. En 1989 esa misma marina de Guerra mató a más de 3,000 panameños. La operación Cóndor, dirigida por el terrorista mayor Henry Kissinger, costó miles de vidas en Argentina, Uruguay, Brasil y otros países latinoamericanos. En Uruguay, bajo la dictadura de Strossner, las torturas y ejecuciones fueron dirigidas por un agente estadounidense de la CÍA, historia que se recogió en una película de amplia difusión. En Nicaragua, la marina de Guerra llegó a imponer un presidente estadounidense, William Walker, y convirtió a Nicaragua, Honduras y El Salvador en estados esclavistas. En 1983, el presidente estadounidense Ronald Regan, ordenó la invasión de la isla caribeña de Granada, lo que también costó miles de vidas. ¿Saben ustedes quiénes eran los socios democráticos de los Estados Unidos en Latinoamérica? Los Batista, Trujillo, Pinochet, Somoza, Pérez Jiménez, Stroessner, Videla y Duvalier. Algunos de ellos llegaron al poder gracias a los “buenos oficios” de la embajada de Estados Unidos en su país. Podríamos seguir con la invasión a Haití y otros países más, pero vayamos a Puerto Rico.

Ya ustedes saben que el 12 de mayo de 1898 la marina de Guerra de los Estados Unidos, bajo el comando del almirante William Sampson, bombardeó la ciudad de San Juan matando a boricuas en la calles y en sus casas, destruyendo edificios y causando graves daños a la iglesia de San José. El 25 de julio de ese mismo año, las tropas estadounidense, comandadas por el general Nelson A. Miles, el mismo que comandó las tropas que cometieron la masacre de Wounded Knee en los Estados Unidos, invadieron a Puerto Rico por las costas de Guánica. Los puertorriqueños presentaron resistencia, pero las tropas invasoras lograron desembarcar.

En 1917, pese al rechazo del parlamento puertorriqueño, el gobierno invasor impuso la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños, ciudadanía que siempre he rechazo y rechazaré. Soy puertorriqueño y punto. En la década de 1930, a fin de acabar con una huelga de los trabajadores de la caña y con los nacionalistas, el entonces presidente Franklin D. Roosevelt envió a Puerto Rico como jefe de la Policía al coronel Elisha Francis Riggs y como gobernador al general Blanton Winship. Estos dos individuos ya habían participado en la planificación del asesinato de General de Hombres Libres, Augusto César Sandino en Nicaragua. Bajo las órdenes del coronel Riggs se cometió la Masacre de Río Piedras el 24 de octubre de 1935 donde asesinaron a cuatro jóvenes nacionalistas que se dirigían a la Universidad de Puerto Rico. Bajo el comando del general Blanton Winship ocurrió la Masacre de Ponce el 21 de marzo de 1937, en la que asesinaron a 19 ciudadanos puertorriqueños, entre ellos, a una niña de 14 años que salía de la iglesia y hubo cerca de 200 heridos. Nadie fue arrestado por esos hechos, pese a que había evidencia clara de que la policía había disparado contra civiles desarmados.

Los crímenes y actos de terrorismo contra el pueblo que luchaba por su independencia continuaron. Cada década subsiguiente trajo su cuota de asesinatos, secuestros, incendios, colocaciones de bombas en los hogares y negocios de independentistas, persecuciones a granel, así como la experimentación con gas mostaza y el agente naranja, la píldora anticonceptiva, la esterilización masiva de mujeres y hasta la inoculación con células de cáncer a pacientes hospitalizados. El 11 de enero de 1975 terroristas de verdad colocaron una bomba en una cafetería de la ciudad de Mayagüez. Muchos de los que allí se encontraban asistirían a un acto independentista en la plaza de Mayagüez en honor al prócer Eugenio María de Hostos. Al estallar la bomba, resultaron muertos dos obreros y heridas 12 personas. Uno de los obreros fallecidos, Luis Ángel Charbonier, de 24 años, dejó huérfano a un niño de un año y medio. Como represalia a este acto criminal, según expresado en un comunicado de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), el 24 de enero de 1975 explotó una bomba en Fraunces Tavern en Wall Street, Nueva York.

Como dato histórico final, recordemos que el 23 de septiembre de 2005, 273 agentes del FBI tirotearon y dejaron desangrar en su hogar al patriota Filiberto Ojeda Ríos. ¿A cuál de esos agentes arrestaron? Ninguno.

Como ves, mi compañero y hermano Oscar, tú y yo somos antiterroristas, aunque los agentes del FBI nos llamen “non-repentant terrorists”. La verdad a veces es dolorosa, pero más doloroso es vivir en el engaño. ¡Pa´lante siempre, que tenemos la razón y el derecho a defendernos!

 

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